
Este 1 de julio comenzó la revisión formal del T-MEC entre México, Estados Unidos y Canadá, un proceso que definirá el futuro del acuerdo comercial y el rumbo del comercio exterior en la región. Entre los escenarios previstos destacan una posible extensión del tratado hasta 2042, una renegociación con cambios en sectores estratégicos o revisiones anuales hasta 2036, considerado el panorama más probable por analistas.
Aunque México llega con una posición competitiva gracias a los bajos aranceles efectivos de sus exportaciones, la incertidumbre derivada de las negociaciones será un factor clave para el sector logístico y transportista, especialmente en el corredor comercial Nuevo Laredo–Laredo, Texas, el principal punto de intercambio entre ambos países.







